Con este sistema se pretende aprovechar el calor de menos de 100 grados centígrados, que representa una parte considerable del calor residual potencialmente aprovechable.
El concepto básico de este enfoque fue propuesto inicialmente en la década de 1950, pero por aquel entonces faltaba tecnología capaz de llevar el concepto a la práctica. Ahora ya se dispone de tecnología con la que afrontar el desafío. Concretamente, los avances clave son usar en los electrodos de la batería un material que no estaba disponible en la década de 1950, e incorporar innovaciones de diseño del sistema que no se han logrado hasta tiempo después.
Aunque el nuevo sistema ofrece una ventaja significativa en la eficiencia de conversión de energía, todavía hay que perfeccionarlo más, a fin de que alcance un nivel de eficiencia apto para dar el salto desde el laboratorio al mercado, tal como advierte Chen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario