Lo que el equipo de Matthias B. Hullin capta es una especie de eco de luz compuesto por datos lumínicos que portan información sobre cuánto ha tardado cada haz en llegar al objeto oculto contra el cual ha rebotado. A partir de esta información, es factible reconstruir el objeto. Dicho de otro modo, parte de la luz proyectada contra la pared ha entrado también en contacto con el objeto desconocido y por tanto lleva información valiosa con ella sobre su forma y apariencia. Para poder medir tales ecos, se requiere una cámara especial, que ha sido desarrollada por el equipo de investigación.
La precisión del nuevo método tiene sus límites, por supuesto, pero puede ser útil para tener una idea de qué hay al otro lado de una esquina o situación similar si por cualquier razón no es posible asomarse a mirar ni enviar un robot. Además, el equipo de Hullin asume que, teniendo en cuenta el rápido desarrollo de los componentes técnicos y de los modelos matemáticos, pronto se podrá alcanzar una resolución aún más a
No hay comentarios:
Publicar un comentario