Los padres de Mesa son cirujanos, y también dio un salto hacia lo desconocido al estudiar arquitectura. “La arquitectura integraba todas esas cosas sobre las que yo quería conocer: arte, ciencia, humanidades“, afirma. “Fue el tipo de estudio más completo y satisfactorio que pude encontrar”.
La Casa Hemeroscopio en Madrid, España, construida en 2009, es impresionante por más de una razón. García-Abril y Mesa recogieron elementos descartados de infraestructuras, incluyendo grandes vigas, añadieron abundantes cantidades de cristal, y en el proceso construyeron una gran casa con líneas modernistas clásicas y espacios abiertos. A continuación se mudaron a ella: Se convirtió en la residencia principal de la pareja, que tiene cuatro hijos.
Esa casa fue tanto su vivienda como su laboratorio. "Como usuarios, nos encantaba vivir en una atmósfera de iluminación y transparencia, que nos daba una sensación magnífica por estar en cualquier lugar de la casa y aún ver a nuestros chicos. Como arquitectos, era nuestro laboratorio. Superamos el riesgo psicológico de encontrar que no nos gustaba. Pero no éramos sólo nosotros; nuestros amigos y familia descubrieron que les gustaba este espacio. Ello ha sido esencial para nuestra investigación. Fue un descubrimiento”.
El uso y reutilización de materiales básicos pensados inicialmente para infraestructuras, enfatiza Mesa, ayudó a la pareja a reconocer que la buena arquitectura puede hacerse a un buen precio.
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